Guess who's back? Back again. Beta's back. Tell a friend.

¿Y si me dicen que esta vaina está en verga?

Esta fue la duda principal que tenía en mi cabeza (si, con esas mismas palabras) cuando primero se me ocurrió la idea de Siempre en Beta al principio del 2015.

¿Y si me dicen que no entienden?

¿Y si nadie escucha?  

Ha pasado más de un año desde que publiqué algo para Siempre en Beta.  La pasé mas bien que el carajo haciéndolo - explorando posibilidades, satisfaciendo mi curiosidad personal y alcanzando un logro.  No batí records de downloads ni de tráfico al website o redes sociales, y la franca verdad, nunca me importó.

  "La Calle de las Ilusiones"...  PFFFFFFSSSSSHHHHHHHH....

"La Calle de las Ilusiones"...  PFFFFFFSSSSSHHHHHHHH....

La energía que me daba todo el proceso era una energía única y sin comparación.

En Julio del 2015, publiqué un episodio de Siempre en Beta sin tener la mas remota noción de que no publicaría más.  Desde publicar ese episodio, quedé ocupado con otras responsabilidades profesionales que francamente me dejaban con poco tiempo para atender este proyecto de la manera que amerita.

Un extracto de mi monólogo interno para Agosto/Septiembre 2015:

“Tengo que publicar algo…  Siempre en Beta está perdiendo impulso…  Dale Marc, métele a un blog post pues.  Mira el reloj…  Acabo de regresar de la oficina, estoy limado, tengo los 5km corridos de esta mañana pasándome factura y además ensayo con la banda ahora más tarde.  Ni modo...

Lo hago mañana."

Mañana resultó ser el día más ocupado de mi agenda cada vez que la abría.

He perdido la cuenta de cuantas mañanas he dejado pasar.  Confieso que Siempre en Beta el proyecto quedó guardado en el bolsillo trasero del olvido, cual recibo de gasolinera.  Consecuentemente, Siempre en Beta el concepto - poner a prueba suposiciones tradicionales sobre el tener éxito y el ser feliz - fue desapareciendo poco a poco de mi espacio mental.

Ahora bien, cada cierto tiempo me encontraba con conocidos que me saludaban y preguntaban que había pasado con el proyecto.  Ya habían pasado semanas, incluso meses, desde la publicación del último episodio.   Lo único que les contestaba, lo único que sentí que podía contestarles era...

“No me da el tiempo."

Estos encuentros siempre me causaban curiosidad.  Por una parte y quizás por lo cínico que puedo ser, siempre me quedaba pensando que las preguntas sobre Siempre en Beta, a estas alturas, eran más bien platitudes bien intencionadas que no preguntas genuinas de personas que les gustó el proyecto por mérito propio, y que además me conocen.  Por otra parte y dependiendo de mi humor en el momento, podía sentirme algo validado de que personas con criterios que estimo me estuviesen dando una retroalimentación tan positiva.  Independiente de mi reacción ante estos encuentros, me quedaba pensando en mañana hasta que mañana llegaba y se iba, dejando en su estela un sinfín de pendientes.

Un buen día subiendo las escaleras mecánicas de cierto centro comercial con la mirada enterrada en Twitter (para variar), escucho que me preguntan:

“Perdón, tu no eres el man de Siempre en Beta?"

  "Siempre en Beta?  No no, yo no soy el.  Tas buscando es a otro buay..."

"Siempre en Beta?  No no, yo no soy el.  Tas buscando es a otro buay..."

Me pasó.  Se los juro.  Me pararon en las escaleras mecánicas y me preguntaron si yo era Marc Belanger de Siempre en Beta.  Hasta me pidieron autógrafo y se tomaron selfie.

Ok, lo del autógrafo y el selfie es puro cuento para sazonar esta entrada, pero lo demás es cierto.  La joven que me detuvo me comentó que le encantaba el podcast y que escuchaba los episodios en cuanto salían.  Luego me preguntó porque dejé de hacerlos, y al ver que ya casi se terminaba el paseo en la escalera mecánica, le doy ya la respuesta habitual (repitan conmigo)

“No me da el tiempo.”

Lejos de pensar que UNA sola desconocida reconociéndome y admitirse fan del proyecto es sinónimo con el éxito absoluto, pensar en aquel incidente me hizo sentir validado de que haber apostado por la autenticidad por encima de la taquilla fue la decisión correcta.

Volví a sentir la adrenalina de mis neuronas maquinando posibilidades infinitas en lugar de limitaciones en potencia, peleando para dejar a un lado esas dudas y usar la curiosidad como combustible.

¿Y si entrevisto a fulano mengano?

¿Y si hago un formulario en el website para que los oyentes reciban actualizaciones a su email?

¿Y si acompaño algún episodio con video?

...

¿Y si nadie escucha?

  "...chucha, tanto tiempo ha pasado desde que publiqué un episodio de Siempre en Beta?"

"...chucha, tanto tiempo ha pasado desde que publiqué un episodio de Siempre en Beta?"

Pues, resulta que después de todo esto, alguien escuchó.

Tras escuchar los episodios otra vez (el narcisimo, obvio), me di cuenta que hay un hilo conductor del éxito de los que han conversado para Siempre en Beta.  Todos se preguntaron, de algun modo u otro:

¿Y si, después de todo… hacer esto a mi manera funciona?

Pareciera ser que para hacerlo funcionar hay que darle el tiempo, por más que el tiempo no te de a ti.  Solo hay una manera de averiguarlo.

Me complace darles la bienvenida al Siempre en Beta v2.0, rediseñado y recargado.

Nos vemos la próxima semana con dos episodios nuevos, entre otras novedades que les iré anunciando en poco tiempo.

Desde el Beta Constante,

-M